Administrativa

Cuando Susana terminó el bachillerato tenía muy claro que lo que más le gustaban eran las matemáticas, así que se matriculó en la Universidad. Allí pasó un par de años haciendo cálculos y resolviendo ecuaciones cada vez más complejas, hasta que descubrió que todo aquello era demasiado etéreo y que quería algo más real e inmediato y decidió sacar el título de técnico administrativo y buscar un trabajo.

En 1992 empezó a trabajar como paralegal en la empresa de correduría de seguros industriales más importante de España, trabajando codo con codo con uno de los socios del despacho.

Buscando nuevos desafíos, en 1996 entró a formar parte de la oficina de Bilbao de uno de los principales despachos de Propiedad Industrial en España, con oficinas en España, Portugal y Latinoamérica, donde podemos decir se “enamoró” de las patentes y marcas, ya que allí estuvo trabajando non-stop durante 17 años hasta que en el año 2013 se cambió a la oficina de Bilbao de BALDER, donde sigue trabajando con patentes y marcas.

Su tiempo libre lo dedica a pasarlo con su familia, especialmente con sus dos hijas. Siempre que puede viaja a Andalucía, en busca del sol y sus maravillosas playas. “Me recarga las pilas”, dice. Será porque por sus venas corre sangre cordobesa.