Abogado (Brasil)

Nacido en Sao Luís, una pintoresca ciudad colonial brasileña, Paulo ansiaba desde muy joven salir en busca del Viejo Mundo. Ya desde pequeño le encantaba escuchar flamenco y fado, y solía decir que algún día iría a vivir a España. Aun sin estar seguro del camino profesional que efectivamente quería tomar, a los 16 años empezó sus estudios en la Facultad de Derecho de la Universidade Federal do Maranhão. Sin embargo, continuaba con las mismas ganas de marcharse de allí hacia el Viejo Mundo. Así, nada más concluir sus estudios de Derecho, viajó a Würzburg (Alemania), donde se matriculó en la Julius-Maximilians-Universität. Allí estudió Sociología, combinado con Historia del Derecho y Lenguas Romances. Además de sus actividades académicas a la Universidad, trabajó como traductor/interprete ad hoc para refugiados de países africanos y latinoamericanos ante el Bundesamt für die Anerkennung ausländischer Flüchtlinge y para inmigrantes portugueses ante el Sozialgericht Würzburg, así como ante la Landesgericht Würzburg y Landesgericht Kitzingen. Durante su estancia en Alemania, Paulo también enseñó portugués a extranjeros en la Volkshochschule.

Tras casi 11 años en Alemania, volvió a Brasil en 1995. En vista de sus conocimientos de idiomas, y a pesar de que inicialmente no le atraía demasiado el mundo de la abogacía, fue contratado por uno de los más prestigiosos despachos especializados en Propiedad Industrial e Intelectual de Latinoamérica, donde adquirió gran parte de su experiencia profesional. Desde entonces Paulo se especializó en esa área, realizando búsquedas de anterioridad de marcas, redactando todo tipo de escritos ante el INPI, acuerdos de coexistencia de marcas y asesorando a clientes brasileños y extranjeros, bien para combatir posibles violaciones de sus derechos, bien para evitar conflictos futuros con competidores.

Debido a su forma de ser diplomática, Paulo suele buscar soluciones amistosas para los conflictos de sus clientes, no sólo como una forma de evitar gastos innecesarios, sino también para ahorrar tiempo, especialmente teniendo en cuenta los considerables retrasos de los juzgados y de los tribunales brasileños. No obstante, y a pesar de su carácter conciliador, Paulo tiene mucha experiencia en litigios: desafortunadamente no siempre es posible llegar a una solución amistosa o no es la solución más ventajosa para el cliente. En su último despacho Paulo fue director del Departamento de Litigios.

Aparte de su día a día profesional Paulo ha participado en muchas conferencias internacionales como, por ejemplo, en la INTA, y le gusta mucho el trato directo con los clientes y corresponsales extranjeros, a ser posible en su idioma ya que Paulo habla español, inglés, alemán, italiano, francés y portugués, su lengua materna. Con el propósito de adquirir más conocimientos y comprender algo más asuntos de interés mundial relativos a la actualidad, Paulo también cursó distintos módulos de Relaciones Internacionales en la Pontifícia Universidade Católica, en Rio de Janeiro.

Paulo cree que uno de los pilares más importantes de su filosofía de trabajo es atender al cliente de manera rápida y personalizada, y estar siempre disponible. Trabajar debe ser un placer, no un castigo.

En su tiempo libre, además de practicar deportes como el atletismo, el ciclismo y el senderismo, a Paulo también le gusta la fotografía, el dibujo y la pintura.