Director General

Olof nació y creció en Alemania, pero ha pasado la mayor parte de su vida adulta en España. ¿Por qué? Por voluntad de su padre, un famoso abogado alemán y profesor de Derecho, que quería que sus hijos hablaran tres idiomas extranjeros, Olof, que ya hablaba inglés y francés, viajó a Madrid. Allí se enamoró de la cultura, lengua y gente española, y decidió quedarse y estudiar Medicina.

Como sucede con muchos estudiantes, a Olof no le sobraba el dinero. Un día en 1987, una estudiante de Medicina, que más tarde se convertiría en su esposa, le facilitó un anuncio de empleo a Olof que le llevó a trabajar a tiempo parcial como traductor para un despacho de Propiedad Industrial, mientras continuaba con su carrera de Medicina. Sin embargo, Olof se dio cuenta con el tiempo de que la Propiedad Industrial tenía muchos aspectos que le resultaban interesantes y decidió dejar la Medicina y dedicarse al Derecho.

En 1989 Olof se unió a otro despacho de Propiedad Industrial que en aquel momento era bastante pequeño, pero que durante las dos décadas siguientes se convirtió en uno de los despachos más importantes en España, con oficinas en Portugal y Latinoamérica.

Una de las razones del éxito de dicho despacho fue sin duda un programa de atención al cliente promovido por el propio Olof. En los 80, el eslogan “España es diferente” era cierto en muchos sentidos, también para despachos de Propiedad Industrial. En este sentido, a veces, los clientes extranjeros tenían la percepción de que sus corresponsales españoles no les entendían completamente, y viceversa. Olof siempre trabajó duro para superar este obstáculo y asegurarse de que sus clientes recibían aquello que exigían. Ello le llevó a dirigir el Departamento de Marcas para clientes extranjeros y convertirse en socio de dicho despacho.

Ahora bien, Olof se centró en las marcas durante sus primeros años en la Propiedad Industrial, pero también empezó a involucrarse en patentes, de tal suerte que acabó codirigiendo el Departamento de Patentes del despacho e implantando un servicio centralizado de tramitación de patentes para todos los países de habla hispana y portuguesa, en la Península Ibérica y Latinoamérica.

Olof es un activo miembro de INTA. Durante los años 2006 y 2007 lideró el Madrid System Subcomittee del Trademark Office Practice Committee de la INTA. Entre sus tareas se incluyó compartir experiencias relativas al uso del Sistema de Madrid con empresas latinoamericanas, y Olof viajó a distintos países latinoamericanos para entrevistarse con representantes de los distintos Gobiernos y dar conferencias y seminarios a empresarios locales y profesionales del sector sobre las ventajas del Protocolo de Madrid. Como consecuencia, recibió de la INTA el galardón “The 2012 Volunteer Service Award for the Advancement of Trademark Law”.

Olof representó a la INTA, en tanto que ONG, en el Ad Hoc Working Group de Ginebra en junio del 2006, y en 2007 la OMPI lo invitó para dar conferencias sobre el Protocolo de Madrid en Ginebra, compartiendo el punto de vista de un experto usuario del sistema. Asimismo, Olof ha sido coautor de varias publicaciones, incluyendo el “Opposition Guide for Spain” de la INTA. Desde hace muchos años Olof es considerado uno de los profesionales más destacados de España y figura año tras año entre “The World`s Leading Trademark Professionals” según la WTR (World Trademark Review) o la WWL (Who’s Who Legal) entre otros.

Gozando de experiencia tanto en Patentes como en Marcas al dirigir los respectivos Departamentos de su despacho, Olof sabe que, si bien los conocimientos técnicos y jurídicos son esenciales, los mismos no son suficientes. En un entorno competitivo, no es suficiente con hacer simplemente un trabajo correcto: hay que hacer exactamente lo que el cliente quiere, cuando el cliente lo quiere y a un precio razonable. Y hay que hacer todo esto mejor que tus competidores, pero esto sólo es posible formando el equipo adecuado y motivándolos en su búsqueda de la excelencia.

Después de más de 25 años en la profesión, y siendo socio en su despacho anterior, Olof podía pensar que había llegado la hora de relajarse y disfrutar de los frutos de años de duro trabajo. Sin embargo, Olof optó por el proyecto BALDER, porque quería crear algo único: un entorno en el que todo aquél, que lo merezca, reciba una parte de los beneficios. ¿Por qué? Porque ésa es la mejor forma de obtener lo mejor, de los mejores: la gente simplemente necesita motivación.

Olof cree que España le ha dado mucho, y quiere devolverle algo: quiere crear un entorno mejor para los profesionales de la Propiedad Industrial en España, para que se beneficien de ello, no sólo la industria española, sino también los clientes extranjeros de Olof.