Ingeniero Técnico Aeronáutico
Ingeniero de Telecomunicación

La pasión de Norman por los aviones hizo que estudiara ingeniería aeronáutica en la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC). Durante la carrera también aprendió un poco sobre telecomunicaciones, y ese poco también le resultó fascinante (“¡gracias transformada de Fourier!”). El resultado fue que, después de titularse en aeronáutica, comenzó a estudiar ingeniería de telecomunicaciones en la UPC. Como a Norman le había gustado estudiar asignaturas de ambas ingenierías, acabó inscribiéndose en un Master de dos años relacionado con tecnologías de la información y la comunicación (UPC – BarcelonaTech). De las distintas asignaturas disponibles, Norman escogió todas las que pudo que estaban relacionadas con telecomunicaciones, y particularmente aquellas aplicadas a sistemas de comunicaciones y navegación de aeronaves.

Durante el Master también se inscribió en un curso de patentes pues había pensado que si algún día llegara a inventar algo, sería necesario proteger su invención, ¿no?

Resulta que ese curso en patentes y sus conocimientos en electromagnetismo hicieron que consiguiera un trabajo como ingeniero de patentes en Fractus®, una compañía catalana dedicada a la investigación y desarrollo de antenas para dispositivos portátiles wireless como teléfonos móviles, y con el equipo que fue nominado al “European Inventor Award” de la EPO en 2014. Durante dos años y medio Norman estuvo involucrado en la gestión de la gran cartera de patentes de la compañía, trabajando estrechamente con sus agentes de patentes, tramitando solicitudes de patente, y redactando reivindicaciones y especificaciones de patentes.

Sin embargo, deseaba trabajar con más tecnologías incluyendo telecomunicaciones y, por supuesto, aeronáutica. Así pues, en verano de 2015, aterrizó en BALDER y cambió la soleada Barcelona por la soleada Madrid.

Norman tiene fluidez en español, inglés y catalán, y también sabe un poco de eslovaco. En su tiempo libre le gusta estar con sus amigos, jugar al pádel, ir a conciertos, y ver series de televisión y partidos de hockey sobre hielo (probablemente animando a Eslovaquia).