Ingeniera Industrial (especialidad Electrónica)
Agente de Patentes Europeas

Entre 1989 y 1995 Isabel estudió para obtener su título de Ingeniería Industrial por ICAI (Madrid), con la especialidad de Electrónica y Automática. El último año de carrera lo cursó en ESIEE (Ecole Supérieure d’Ingénieurs en Electrotechnique et Electronique, Ile de France), con una beca Erasmus.

Además de conseguir hablar francés con fluidez (ya tenía un gran dominio del inglés), lo pasó estupendamente allí y aprendió mucho de la cultura francesa (aunque probablemente no aprendió tanta electrónica de potencia como sus compañeros de Madrid). Pero, como muchos otros españoles, a Isabel le gusta estar cerca de su familia, por lo que después de hacer su proyecto de fin de carrera como becaria en Renault Véhicules Electriques también en la región parisina, decidió volver a Madrid. Desafortunadamente, en 1995 no había muchas posibilidades de trabajar en algo relacionado con los coches eléctricos, por lo que tras una breve incursión en el campo de la consultoría de negocio Isabel se encontró trabajando en el allí denominado “departamento de patentes extranjero” de una de las empresas líderes de propiedad industrial (IP) en España. Allí tuvo la suerte de aprender los fundamentos de IP de sus compañeros alemán y sueco, de los que además aprendió a disfrutar de la profesión (ya que, todo sea dicho, la cantidad nada despreciable de papeleo que implica esta profesión no es precisamente con lo que un ingeniero sueña al principio…).

Así que a pesar de que muchos de sus amigos le cuestionaban “¿qué hace una ingeniera en un despacho de abogados?”, Isabel ha estado trabajando en IP desde entonces… sus iniciales coinciden, así que lo mismo estaba predestinada para ello.

Desde 1996 y habiendo trabajado para tres de las mayores empresas españolas de IP (en una de las cuales fue subdirectora del departamento de patentes), Isabel ha adquirido una experiencia considerable en redactar y tramitar solicitudes de patente, principalmente ante la OEPM, la EPO y la USPTO, pero también en muchos países de Latinoamérica (dos de las empresas en las que trabajó tenían oficinas en Portugal y en Latinoamérica, con las que colaboró activamente). Sus principales áreas de trabajo son electrónica, invenciones implementadas en ordenador y telecomunicaciones. De hecho, durante más de una década gestionó la cartera de patentes de una empresa importante de telefonía móvil.

En su tiempo libre le gusta estar con su familia y sus muchos amigos. Practica deporte habitualmente: running (especialmente 10K, aunque de vez en cuando hace algún medio maratón), natación y pádel. También le encanta leer y el cine.

Isabel dice: “Tras 16 años trabajando en varios despachos de IP –la mayoría familiares–, y viendo que no tenía posibilidades reales de tener alguna influencia sobre las decisiones que en ellas se tomaban, pienso que BALDER puede ser la empresa en las que mis ganas de aprender (no sólo de comer –como dijo un excompañero una vez–) pueden ser realmente utilizadas y útiles.

Ahora que mis dos hijos ya no son pequeños, ¿por qué no esforzarse por alcanzar lo mejor en BALDER? #vamos BALDER!”