Ingeniero Aeronáutico
Agente de Patentes Europeas
Agente oficial de la Propiedad Industrial

La vida de Gustavo se podría resumir con dos palabras: “grandes sueños”. Esto es lo que le llevó a elegir Ingeniería Aeronáutica, para ser ingeniero de Fórmula 1. Los coches y los motores formaban parte de su vida ya desde niño, cuando paseaba por las calles y parques de Aluche. Pero después de terminar la carrera en 2006 y trabajar en una gran consultora aeroportuaria, tuvo otro gran sueño, y entró en el seminario. Sin embargo, en 2010 salió, ya que parecía que el sacerdocio no era el gran sueño que Dios tenía para él. Volvió a su vida normal y a sus aeropuertos (aunque muchas veces piensa qué vida es más “normal”), y se casó con su mujer. Este sí que es otro gran sueño…

El mundo de las patentes no había aparecido en su vida hasta que en 2011 se encontró con una oposición para ser examinador de patentes en España. Aunque no acabó en la OEPM, se dio cuenta de que acababa de encontrar una carrera profesional muy interesante, con una mezcla única entre ingeniería y derecho. Entró con el pie derecho, en una de las agencias más importantes de España en enero de 2012. Allí aprendió los fundamentos de esta profesión y conoció a grandes personas y profesionales. También superó el examen para ser Agente de la Propiedad Industrial y casi casi los cuatro “papers” del EQE. Cuando decidió entrar en Balder, en enero de 2016, lo vio como otro gran reto y como una oportunidad de aprender de un grupo distinto de grandes personas y profesionales.

En su tiempo libre, Gustavo disfruta alabando a Dios con su guitarra y su grupo, paseando por los parques y bosques de Madrid con su mujer o pasando buenos ratos con sus amigos.