ABOGADA

Carmen nació en el sur de España, en concreto en la provincia de Córdoba. Tuvo una infancia algo inquieta, viviendo en distintas ciudades y asistiendo a siete colegios distintos repartidos entre Córdoba, Barcelona, Madrid y Shanghái, y todo esto sin perder su acento cordobés. Viajar tanto y a tan temprana edad sin duda moldeó su carácter, convirtiéndola en una persona muy extrovertida, abierta y sociable.

Cada ciudad dejó su marca en ella, siendo quizá la más profunda la de China, lugar donde aprendió un excelente inglés y un muy mediocre chino. Allí nació su primer interés hacia el derecho, en concreto, hacia la rama de la diplomacia.

Su pasión por la propiedad industrial e intelectual comenzó cuando cursó Derecho Mercantil en la Universidad Abat Oliba CEU de Barcelona, y desde entonces esa pasión no ha hecho más que crecer: cursó dos Masters, uno de acceso a la abogacía y otro especializado en Propiedad Intelectual en la Universidad Carlos III de Madrid.

Su admiración por las personas con habilidades creativas y artísticas la llevó a una primera etapa de trabajo enfocada al derecho de autor y de nuevas tecnologías en uno de los despachos más influyentes del país. Pero lo que realmente fascinaba a Carmen eran las cuestiones relativas a la propiedad industrial y cuando tuvo la oportunidad, entró a trabajar en un despacho especializado en dicho sector, donde pudo poner en práctica sus conocimientos en la materia.

Tras esta experiencia, Carmen se unió al equipo BALDER, donde cada día aumenta su interés por este ámbito tan específico del derecho, y poco a poco está ampliando sus conocimientos en el resto de modalidades de propiedad industrial.

En sus ratos libres, más bien escasos, Carmen disfruta del deporte, de la gastronomía, de viajar y de intentar juntar a su familia, cuyos miembros, muy a su pesar, se encuentran repartidos por el territorio nacional.