Licenciado en Derecho

Tras licenciarse en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, con especialidad en Asesoría Jurídica de Empresas, en el año 2000, Carlos se unió a uno de los despachos españoles especializados en Propiedad Industrial más conocidos, con oficinas en España, Portugal y en diversos países latinoamericanos. Carlos adquirió allí una amplia experiencia en la investigación y tramitación de marcas, así como en oposiciones, negociaciones y redacción de acuerdos, siendo responsable de importantes carteras de marcas de clientes pertenecientes a diversos campos y actividades. También adquirió experiencia allí sobre asuntos de marcas en países de habla hispana y portuguesa, a través del servicio centralizado que dicho despacho ofrecía.

En 2006 se unió a otro despacho de Propiedad Industrial cuyas oficinas centrales se encuentran asimismo en Madrid, donde continuó ocupándose de asuntos de marcas, pero no sólo en España y Latinoamérica, sino también ante la EUIPO. Carlos se involucró en un programa de atención al cliente, cuyo propósito era asegurarse de que los clientes del despacho recibían el servicio que realmente necesitaban. Ello lógicamente incluía viajar para reunirse con los clientes en sus propias oficinas -independientemente del país en el que éstas se encontraran- y averiguar cuáles eran sus necesidades, pasando así a convertirse en su enlace en el despacho.

En 2012, Carlos se unió a algunos de sus excompañeros en BALDER, donde se ocupa de asuntos relativos a marcas y también diseños, asesorando sobre estrategias de presentación, realizando investigaciones e interviniendo en conflictos, tales como oposiciones y cancelaciones en distintas jurisdicciones como España, la UE y Latinoamérica. Asimismo, Carlos sigue manteniendo un contacto personal y un trato muy cercano con sus clientes.

Es un miembro active de INTA (International Trademark Association) desde el año 2003 y ha servido en distintos comités, incluyendo el Famous and Well-known Trademarks Committee, el Non-Traditional Trademarks Committee, el Legislation & Regulation Committee y el Trademark Office Relations and Benchmarking Committee. Además, asiste regularmente a otras conferencias y congresos, tales como la AIPPI (Association Internationale pour la Protection de la Propriété Intellectuelle) o la APAA (Asian Patent Attorneys Association).

Carlos ha sido además profesor de Derecho de la Propiedad Industrial e Intelectual en el Máster de Economía de los Servicios de la Universidad Autónoma de Madrid, además de ser ponente en seminarios en materia de Propiedad Industrial también en la Universidad Francisco de Vitoria, de Madrid.

En su tiempo libre, a Carlos le gusta pasar tiempo con su familiar y amigos. Le encanta leer y la música de grupos como The Beatles, U2 o Pearl Jam entre otros muchos. Adora el baloncesto y el tenis, dos deportes que practicó durante su juventud. Lamentablemente, no era lo suficientemente bueno en ninguno de los dos, de modo que tuvo que elegir otra profesión igualmente excitante, como es la Propiedad Industrial… Hoy en día, sólo monta ocasionalmente en bici y juega al tenis de mesa contra todo aquél que se atreva a retarle.

Carlos dice:

En un entorno extraordinariamente competitivo como el Derecho de la Propiedad Industrial, necesitas distinguirte del resto. Por supuesto, primero debes ofrecer un servicio de calidad, lo cual es algo que muchas veces damos por sentado, pero a veces -especialmente en algunos países- nos damos cuenta de que es difícil de obtener.

Alguna vez he echado de menos que el abogado con el que trabajaba en otro país fuera proactivo y más rápido en sus respuestas. Personalmente, prefiero trabajar con colegas con los que pueda tener una comunicación fluida: ¡tengo que saber que están disponibles a cualquier hora y que me responderán rápidamente! Además, me gusta trabajar con colegas proactivos: no se trata de que simplemente respondan a mis preguntas, sino que agradezco el hecho de que vayan un paso más allá y me ofrezcan posibles soluciones a mi problema. Es por ello por lo que me esfuerzo por ofrecer exactamente lo mismo a mis clientes.

Siempre he tenido la sensación de que tener un contacto personal con tus clientes –independientemente de dónde puedan estar- puede marcar la diferencia, ya que ésa es la única forma de llegar a conocer sus problemas e inquietudes, además obviamente de la mejor forma de ayudarles”.